ORQUIDEA Y ORMIGA
Las plantas que conforman los jardines de hormigas pertenecen, según Bondar (1939), Jolivet (1986) y Orivel et al. (1996[align=justify]), a diversas familias como las, Bromeliaceae, Cactaceae, Gesneriaceae, Moraceae, Piperaceae, Orchidaceae y Solanaceae, y los géneros de hormigas neotropicales que participan de estas asociaciones son Anochetus, Azteca, Camponotus, Crematogaster, Dolichoderus, Monomorium, Odontomachus, Pachycondyla y Solenopsis.
Según Jolivet (1986), los jardines de hormigas serían para las plantas resultado de la selección natural por parte de éstas, en la búsqueda de algún mecanismo que les permitiera escapar a la fitofagia como la ejercida por hormigas cortadoras de hojas de los géneros Atta y Acromyrmex, pues, como se ha comprobado, normalmente las hormigas que habitan en estos los jardines son bastante agresivas. No obstante, este argumento pierde fuerza cuando se considera la existencia de auténticas parabiosis en jardines de hormigas estudiados en La Guyana Francesa, en los cuales es común encontrar dos o más especies de hormigas de los géneros Camponotus, Crematogaster, Odontomachus y Pachycondyla, conviviendo sin ningún tipo de agresión en el mismo grupo de plantas; allí, estas especies comparten las mismas pistas químicas, exploran las mismas fuentes alimenticias y realizan trofalaxis (intercambio de alimentos en forma líquida directamente por contactos bucales) interespecíficas (Orivel et al. 1996).
Nectarios extraflorales
Los nectarios extra-florales, o pseudonectarios, son glándulas productoras de exhudados azucarados atrayentes para las hormigas; pueden encontrarse en varias partes de la planta como tallos, hojas y en las partes externas de las flores, exhibiendo un gran diversidad de formas. Los nectarios extraflorales se diferencian de los florales por su función y no por su forma o posición en la planta, y porque están exclusivamente dedicados a la función de polinización (Bentley 1977). La existencia de pseudonectarios es resultado de un proceso coevolutivo convergente entre diversas familias de plantas (en el Cerrado brasileño existen 44 especies de plantas superiores con pseudonectarios, distribuidas en 17 familias según Oliveira y Brandão 1991 y Oliveira y Pie 1998) y hormigas.
A pesar de ser más conocidos en las Angiospermas, también están presentes en las pteridófitas y en algunas coníferas de la región Neotropical (Benson 1985). Algunos autores atribuyen a los nectarios extra-florales la función de excreción o de reserva de azúcares de las plantas, permitiendo la concentración de otros nutrientes en diversos órganos y en la savia. Sin embargo, la explicación que prevalece es la de coevolución planta-insecto: las plantas alimentan a las hormigas y en compensación, las hormigas las protegen de los fitófagos (Rogers 1985; Heads 1986; Oliveira et al. 1987; Oliveira y Pie 1998). Esto parece confirmarse teniendo en cuenta diferentes estudios realizados recientemente en plantas cultivadas de las regiones tropicales, tales como el algodón, marañón, maracuyá y palma forrajera (Bentley 1977; Rogers 1985; Soares 1998; Rickson y Rickson 1998). El néctar es rico en oligosacáridos como fructuosa, sacarosa y glucosa, pero además contiene proteínas, aminoácidos, ácidos orgánicos, lípidos, alcaloides, fenoles, vitaminas y Introducción a las hormigas de la región Neotropical Relaciones entre hormigas y plantas: una introducción 171 saponinas entre otros elementos (Bentley 1977). La concentración en azúcares es relativamente constante en una especie determinada de planta y la evaporación del agua puede provocar su cristalización. Hay evidencias de que ciertas especies de hormigas escogen su planta hospedera en función del contenido de aminoácidos. El número de obreras forrajeras es proporcional al número de glándulas productoras de néctar en actividad en Epidendrum cinnabarinum (Orchidiaceae), y por tanto es proporcional a la productividad de la planta (Delabie 1995), mientras que en Tocota occidentalis (Melastomataceae) no se han observado visitas de hormigas en la parte de la planta donde las glándulas más viejas han perdido la capacidad de producir néctar (Morawetz et al., 1992). Algunas especies de hormigas construyen un abrigo durante la estación seca para evitar la desecación de los pseudonectarios. En términos generales, después de la fecundación la producción de néctar por pseudonectarios cesa y todos los recursos energéticos de la planta son destinados a la fructificación. Sin embargo, en otras plantas la producción de néctar comienza después de la fecundación por abejas, para que las hormigas que visitan los pseudonectarios protejan la fructificación.
Según Bentley (1977), las características de las hormigas que contribuyen al desarrollo de los pseudonectarios en una planta son las siguientes (cualidades similares a las aceptadas en las especies de hormigas, estudiadas para ser utilizadas en programas de control biológico):
1- Comportamiento agresivo o depredación de cualquier organismo extraño a la planta
2- Actividad ininterrumpida durante 24 horas
3- Nidificación en la propia planta. A veces, la agresividad de las hormigas aumenta por causa de su comportamiento territorial
4- Disponibilidad de grandes cantidades de individuos capaces de recorrer la planta simultáneamente en toda su extensión.
Las hormigas que visitan los pseudonectarios son especies arborícolas que buscan líquidos azucarados, siendo la mayoría también carnívoras oportunistas. Las más comunes en el Cerrado brasileño son las Formicinae y las Myrmicinae, pero estas glándulas son en realidad visitadas por varias decenas de especies que pertenecen a por lo menos 18 géneros en 5 subfamilias (Oliveira y Pie 1998).[/align]
Y SOLO POR ESO ES BUENO TENER HORMIGAS.

